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Presbicia y presbiacusia

Hacerse mayor es una parte inevitable y natural del ciclo de la vida. A medida que avanzamos con los años, ganamos muchas cosas, entre ellas, experiencia y sabiduría. Pero también experimentamos cambios en nuestro físico. 

En este artículo, os traemos dos condiciones relacionadas con la edad que afectan a la visión y a la audición: la presbicia y la presbiacusia.

Presbicia: Cuando la vista necesita de un ajuste de enfoque

La presbicia es un cambio común de la visión que afecta, habitualmente, a partir de los 45 años. Es una pérdida progresiva de la capacidad del ojo para enfocar los objetos cercanos. También se le conoce como “vista cansada».

No es ninguna enfermedad. Con el tiempo, el cristalino, la lente natural que reside en el interior del ojo, pierde de forma natural su flexibilidad y eso nos dificulta ver con nitidez los objetos cercanos. Lo notarás fácilmente con el uso del teléfono móvil o leyendo un libro, las letras se vuelven borrosas y cuesta encontrar un enfoque ideal.

La mejor solución frente a la presbicia son las lentes progresivas o las lentillas multifocales. Estas nos ayudan a compensar dicha pérdida, permitiendo una visión limpia y nítida a todas las distancias.

Presbiacusia: Cuando algunos sonidos desaparecen

La presbiacusia se refiere a la pérdida gradual de la audición relacionada con la edad. Al igual que ocurre con la presbicia en la visión, la presbiacusia es también consecuencia natural del envejecimiento del sistema auditivo, pero está en cambio, suele aparecer a partir de los 55 años. 

Es una condición causada principalmente por la pérdida de células sensoriales auditivas del oído interno, situadas en la cóclea. Estas células son las responsables de convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas para poder transmitir el estímulo al cerebro. Su deterioro afecta directamente a la capacidad del oído para percibir ciertos tonos y frecuencias.

Generalmente, se dejan de percibir los sonidos agudos, como el canto de los pájaros, la alarma del despertador, o el sonido de un silbato. Pero también lo notaremos cuando nos sea muy complicado seguir conversaciones en entornos ruidosos, como en un bar o restaurante, o bien, cuando tengamos la necesidad de aumentar el volumen de la televisión o de nuestros dispositivos móviles.  

La solución más popular para la presbiacusia es el uso de audífonos. Los audífonos nos ayudan a compensar nuestra pérdida de audición y así, mejorar el entendimiento de los sonidos. De esta forma podremos seguir participando de forma activa en actividades sociales sin evidenciar nuestras dificultades auditivas.

En Óptima Salud cuidamos de tu salud visual y auditiva de forma integral, te ayudamos a ver y oír bien. Si tienes síntomas o bien, solo quieres revisar el estado de tu visión y audición, no dudes y pide cita aquí o bien llamando al 962 91 06 07.

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